Herramientas Personales

Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Usted está aquí: Inicio / 2009 / Agosto / Moledo: "La ciencia es un derecho social, por eso hay que difundirla"

Moledo: "La ciencia es un derecho social, por eso hay que difundirla"

Matemático, escritor, docente universitario y periodista, Leonardo Moledo participó en la apertura del curso de profundización en comunicación de la ciencia, organizado por la Escuela de Ciencias de la Información de la UNC y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba. En una lúcida presentación, el director del suplemento Futuro del diario Página/12 bregó por quebrar el paradigma que actualmente rige la divulgación de las investigaciones, señaló los errores de los argumentos que se utilizan para sostener la importancia de la difusión científica y remarcó que la ciencia surge de la cultura, lo cual la convierte, por definición, en pública. [31.08.2009]

Acciones de Documento

"Todos hablan sobre la distancia entre la ciencia y lo que se dice sobre ella; cómo llevarla al público, cómo 'traducir' -un término que aborrezco- los resultados de las investigaciones. En este contexto, el modelo vigente plantea tres actores distanciados entre sí, donde los comunicadores entrevistan a los científicos, escriben su artículo y el lector accede a un texto que olvida brevemente. Este paradigma no puede ser cambiado ni mejorado, hay que quebrarlo y ésa es mi intención".

Espontáneo, polémico y directo a la médula de la cuestión, así comenzó Leonardo Moledo la disertación inaugural del curso de Profundización en Comunicación de la Ciencia, un espacio de formación teórico-práctica destinada a periodistas y científicos impulsado por la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba.

Autor de la frase "la divulgación es la continuación de la ciencia por otros medios", el periodista analizó, el pasado 28 de agosto, cada uno de los argumentos que en el imaginario colectivo sostienen la importancia de dar a conocer los resultados de los estudios científicos.

Respecto a uno de los más mencionados, según el cual la divulgación científica ayuda a "educar y enseñar a la población ignorante", el matemático reconoció cierto aporte en este sentido, pero relativizó su efectividad. "Los diarios reciben gacetillas de los institutos científicos, pero mayormente las descartan porque desconocen sobre qué tratan", sentenció.

También desacreditó parcialmente la hipótesis de que un texto de divulgación ayude a tomar decisiones. A su criterio, una buena divulgación no le permitirá al ciudadano decidir sobre una política, sólo le entregará herramientas para que pueda evaluar mejor aquellas que se le proponen.

En la misma línea, rebatió que la ciencia deba ser difundida porque se financia con recursos impositivos. "Este argumento tiene un tufo fiscal de serie norteamericana, donde se cree que las sociedades se constituyen a través de un pacto fiscal. En realidad, las instituciones científicas son de todos: tanto de quienes pagan sus impuestos como de quienes evaden", puntualizó.

Más adelante, Moledo minimizó la idea de que la comunicación de los resultados obedezca únicamente a la necesidad de los investigadores de obtener financiamiento para sus trabajos, una idea que se asienta sobre la convicción de que cuanto mayor consenso exista sobre el desarrollo del sistema científico menos complicado se torna conseguir fondos. Y también descartó que la ciencia sea siempre noticia. "Eso es falso y casi nunca ocurre. Es rarísimo, puede suceder ante el descubrimiento de una vacuna, pero Imagen del curso de profundización en comunicación de la ciencia¿cada cuánto ocurre esto?", se preguntó.

A su tiempo, explicó la razón esencial que sostiene la importancia de divulgar. "Hay que difundirla porque la ciencia es un derecho social, al menos en la concepción de sociedad que tengo", afirmó. Y explicó que se trata de un derecho social porque la ciencia es producida por los científicos, pero en un contexto: los investigadores trabajan con lo que saben, que es parte del acervo común de la sociedad. "Cuando un astrónomo observa el cielo lo hace con una aparato que no construyó y cuya historia no tiene nada que ver con él. Por ello la ciencia funciona sólo en un contexto, inmersa en una cultura. Y la cultura no es propiedad de un científico", agregó.

En sus palabras, que funcione imbuida en una cultura implica que también se ve atravesada por los prejuicios vigentes. Un ejemplo claro proviene del siglo XIX, cuando todos demostraban que los negros y las mujeres eran inferiores. "Uno trabaja con los prejuicios que tiene, pero también con los que desconoce y eso es muy importante", remarcó.

Y agregó: "El científico desarrolla su actividad con la cultura de su época, y si la ciencia surge de la cultura, la ciencia es pública por definición; no puede haber ciencia privada, de hecho nunca lo fue: se puede copiar, se puede imitar. Como ciencia se fabrica con la cultura acumulada, entonces la ciencia es pública", cerró. 

En otro tramo de su alocución avanzó sobre la relación entre la producción de conocimiento y la comunicación. "El experimento tiene que ser reproducible, tienen que poder mirarlo otros, tiene que ser público. Por eso la leyenda de Galileo tirando las dos pelotas de la Torre de Pisa. Eso no ocurrió, es una mentira, pero refleja que si nadie puede probar algo como yo lo hice, entonces no tengo nada". Según esta línea de pensamiento, lo primero que tiene que hacer un científico cuando demuestra algo es comunicarlo, simplemente para que otros puedan corroborar su descubrimiento.

En esa línea, Moledo subrayó que cuando uno comunica la ciencia, sólo cumple un rol en su desarrollo. "Por eso el comunicador tiene que asumirse como un científico. Esto puede parecer raro, pero es la frase que yo uso: la comunicación, la divulgación científica es la continuación de la ciencia por otros medios", expresó. 

"Por todo esto, ustedes no están haciendo nada raro cuando comunican, están cumpliendo con una de las funciones centrales de lo que hace a la investigación científica, que es la reproducción y el carácter público de la ciencia. Son dos funciones esenciales de ella: el que no cuenta, no hace ciencia", agregó.

En el mismo sentido, recordó que todos los científicos son consciente de la importancia de publicar un paper para continuar en su condición de investigadores. Comunicar es el segundo trabajo inmediato que deben realizar, no es una tarea lateral sino esencial para que la ciencia exista. "Siempre hay comunicación pero entre los científicos, lo que nosotros queremos hacer es que eso se extienda por razones legítimas y suplantando falencias en la educación científica formal", completó.

Las dificultades para comunicar la ciencia

En su presentación, Moledo avanzó sobre los prejuicios que existen en la sociedad respecto a la ciencia y las dificultades que se esgrimen para justificar un desinterés en ella. Descartó que el uso de una jerga específica impida acceder a los conocimientos científicos, desde el momento que toda actividad posee una jerga que no es otra cosa que un idioma que puede ser aprendido.

Imagen del acto de apertura del curso de profundización de periodismo científicoTambién desacreditó las posturas que manifiestan como obstáculo para divulgar el grado de dificultad de la ciencia. "Eso es falso: la ciencia no es difícil, no más que el chino, ni más que el alemán. Cualquiera que haga un curso de idioma aprende a hablarlo. Hay que aprender una serie de cosas, que no son muchas y luego se va haciendo en la práctica. El periodista científico no tienen más problemas que el periodista deportivo, quien debe conocer sobre un gran espectro de deportes", manifestó. 

El acto de apertura del curso de profundización en comunicación de la ciencia se llevó a cabo el viernes 28 de agosto, en el auditorio de la Escuela de Ciencias de la Información, y contó con la participación de la rectora de la UNC, Carolina Scotto; la directora de esa unidad académica, Paulina Emanuelli; el decano de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física, Daniel Barraco; y el titular del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, Tulio del Bono.

Cuadratín G3  EL CIENTÍFICO, UN IGNORANTE DE PROFESIÓN   

La definición de Moledo sobre los investigadores: "El científico es un ignorante, y si no se da cuenta de eso, entonces no es un buen científico. Él tiene que ponerse en el papel de ignorante profesional, porque si no trata de averiguar algo que no sabe, entonces no está haciendo nada. El científico está siempre en la frontera: esto no se sabe y es lo que quiere averiguar. Por eso una de las preguntas más interesantes que se le puede hacer a un investigador es ¿qué es lo que usted no sabe?¿por qué no se supo antes?¿cuáles son las dificultades para conocer eso?...".

 

column_blank
 
Herramientas Personales